años aunque leo todos los días los diarios argentinos. Estoy segura de no ser la única persona que en este momento siente asco por la historia del marino y la vedette. Que mientras los chicos eran entregados y sus madres matadas con sus padres, Masera estaba divirtiéndose con mujeres frívolas y huecas, pero de fama. Como ese hombre podía divertirse si sus manos se manchaban todos los días más? Acaso estaba tan erotizado, como los israelíes cuando hay muertos y guerra?
Un Lugar para Compartir
A los que la razón de la existencia es el amor a la vida. A los que no se vencieron. A los que se juegan por lo que encuentran.
Un desafio compartido.
Amigos - Lectores, Bienvenidos a este blog, para compartir la preocupacion por implementar la manera posible de volver a traer al sujeto al centro de la experiencia, para sacarlo del anonimato al que parece estar condenado por el fenomeno compartido, nada casual, por cierto- y dar respuesta, interrogandonos con firmeza, sobre la forma singular de hacerlo.
viernes, agosto 26
Cuando la marea baja...
años aunque leo todos los días los diarios argentinos. Estoy segura de no ser la única persona que en este momento siente asco por la historia del marino y la vedette. Que mientras los chicos eran entregados y sus madres matadas con sus padres, Masera estaba divirtiéndose con mujeres frívolas y huecas, pero de fama. Como ese hombre podía divertirse si sus manos se manchaban todos los días más? Acaso estaba tan erotizado, como los israelíes cuando hay muertos y guerra?
jueves, junio 16
viernes, mayo 27
Incluir la catastrofe para poder ser libre.
martes, mayo 10
Solamente humanos
a los de la
para vivir
y que importe
lo de otros
y aunque a veces
lo de uno
quede
entre parentesis
porque el
mundo
asi lo pide
y eso se quiere
y ya la intensidad
estara en la vida
que trae choques
pero tambien de copas
que brindan
por nuevos encuentros
zully flomenbaum
jueves, abril 28
Lo que es de uno
que la quiete,
de no estar a la
deriva
ardia
Cada uno recibe algo
o cambiarla en la fantasia
se lo cree asi
el que la carta permite
Con todas las otras,
pero que hagan lazo.
- para que sea posible la creacion
con los otros
con el mundo,
los engarces,
nombrando, para anudar
el sin nudo trae lios
- es una macana
la baraja debe ser nombrada
Para que el amarre
sábado, abril 2
Pensamientos
martes, marzo 22
Por Olguita Rabsiun "La tia Silva", Adriana Mitrovich, "el Hippy Torres Correa, Estela Lopez,Ramoncito, El Oveja, Arturito La gorda..., y por nosotros...
Dia in-mundo
sábado, marzo 19
El Psicoanálisis de Jacques Lacan
Jacques Marie Emile Lacan nace el 13 de abril de 1901 en el seno de una familia parisina de clase media alta. En su adolescencia se entusiasmó con la filosofía, especialmente con los escritos de Spinoza. Su pasión por la filosofía se apreciará, más tarde, en su obra.En 1920 comienza la carrera de medicina, obteniendo, años más tarde, su especialización en psiquiatría, interesándose particularmente en la psicosis paranoica.Lacan se conectó con grandes pensadores de su época como Ferdinand de Saussure, Claude Levi-Strauss y Roman Jakobson; además de relacionarse con importantes figuras del arte como Salvador Dalí, Paul Eluard, Luis Buñuel y otros.Precisamente Dalí, en su revista "Minotauro", hace mención a la tesis doctoral de Lacan, titulada "De la Psicosis Paranoica en sus relaciones con la personalidad".Lacan encontró un elemento común en diversas manifestaciones de locura. Este punto en común tenía que ver con la imposición de algo procedente desde fuera del sujeto.La figura de Lacan comienza a hacerse célebre a partir de su análisis del caso Aimeé, caso que tuvo importante repercusión en su época. Aimeé fue una mujer que intentó acuchillar, sin razón aparente, a una famosa actriz francesa de esa época llamada Huguette Duflos.Lacan intentó rastrear las motivaciones que se escondían detrás de ese acto aparentemente insensato; y acierta que Aimeé llevaba una vida normal, trabajando y cuidando de su pequeño hijo pero, al mismo tiempo, veía en la famosa actriz una especie de ideal referente a una aspiración oculta relacionada con la fama y el prestigio.
Esta imagen ideal constituía a la vez una aspiración y un peligro, pues atentaba contra su vida normal de esposa y madre.
Lacan sostuvo que, al atacar a la Duflos, Aimeé se estaba atacando a sí misma. Lacan se interesó profundamente en la enmarañada relación que se daba entre esta imagen ideal y la identidad, y especialmente, en la manera en que la identidad puede extenderse fuera del cuerpo. La identidad de Aimeé, o al menos una parte, residía fuera de ella, en una imagen ideal representada por la actriz famosa.
El Estadio del Espejo y lo ImaginarioEn 1926, Lacan participa en la fundación de la Sociedad Psicoanalítica de París. Diez años después, expone su teoría del "Estadio del espejo" en el congreso de la Asociación Psicoanalítica Internacional llevado a cabo en Marienbad.Sabido es que los seres humanos, en relación a otras especies, nacemos indefensos, incompletos, "no listos" biológicamente. Al nacer, el niño tiene un dominio apenas parcial de sus funciones motoras. ¿Cómo llega el niño a manejar su cuerpo?Estadio del espejo es el nombre que Lacan da al fenómeno que se produce entre los 6 y los 18 meses de edad, cuando el “cachorro” humano reacciona con alborozo al contemplar su imagen en el espejo.Hasta ese punto, el cuerpo no es percibido más que como una serie de sensaciones fragmentadas. Al ver su imagen en el espejo el niño adquiere la noción de completud de su cuerpo. La imagen que da curso a la adquisición de la noción de completud puede ser una imagen captada en un espejo o bien, la imagen de otro niño. La completud aparente abre la posibilidad de un nuevo dominio del cuerpo.Ahora bien, por este nuevo dominio de las funciones motoras se paga un precio. Al identificarse con un "otro" no es entonces de extrañar que cuando el otro llore el niño llore también, y cuando el otro posea algún objeto, el niño también lo quiera. Lacan utiliza el término "lo imaginario" para referirse al registro en que tiene lugar esta identificación.Resulta importante aclarar que esta completud aparente del cuerpo da lugar a la formación del Yo. El Yo se construye, entonces, a partir de una imagen externa, lo cual implica que la identidad nos es dada desde afuera. El yo se precipita a partir de una identificación imaginaria.
Lo simbólicoLacan no tardará en entrar en conflicto con la tendencia conservadora de las autoridades de la Sociedad Psicoanalítica de París. Lacan desacredita a los psicoanalistas que se contentan con perpetuar una ortodoxia. Plantea que el psicoanálisis debe seguir profundizándose y para ello propone una relectura de la obra de Freud.En su minuciosa relectura de la obra freudiana, Lacan encuentra firmes referencias a la importancia del lenguaje en la constitución del psiquismo.Influenciado por su relación con importantes lingüistas de la época como Ferdinand de Saussure y Roman Jakobson, divisa que el inconciente opera con estructuras y reglas análogas a las del lenguaje. Lacan relaciona operaciones lingüísticas como la metáfora[1] y la metonimia[2] con los mecanismos señalados por Freud en el trabajo que realiza el inconciente en la producción de los sueños y los síntomas. Es entonces cuando postula una de sus tantas frases famosas: "el inconciente está estructurado como un lenguaje."Saussure había enseñado que el signo, noción básica del lenguaje, está conformado por dos elementos: significante y significado. Siendo el significante la referencia y el significado lo referido. El significante puede ser una imagen visual (un gesto) o una imagen acústica (una palabra) que supuestamente remite a un concepto (significado).El signo es a la vez señal y ausencia. Si bien representa al significado, marca que el mismo está ausente.Si, con el estadio del espejo, Lacan había subrayado la identificación imaginaria, a partir de la década del '50 empieza a examinar el registro simbólico. El niño, capturado por una identificación imaginaria, asumirá también como factores identificatorios los significantes pronunciados por sus padres.
Pensemos en esta situación, hipotética pero perfectamente probable: la madre alza al niño frente al espejo y, al mismo tiempo que lo confronta con la imagen, le dice "Sos igual a tu papá" o "tenés los ojos de tu hermano". Estos pronunciamientos simbólicos van ligando la imagen con un universo de representaciones lingüísticas.La madre podrá decirle al niño: "qué malo que sos" o "sos un santo". La identidad del niño terminará dependiendo de cómo asuma las palabras de sus padres.La relación del sujeto humano con sí mismo continúa construyéndose desde afuera. El sujeto humano aprende quién es a partir de lo que otros le dicen. Lo imaginario será entonces estructurado por el lenguaje.No se trata de que el niño decida concientemente parecerse a un familiar. Sencillamente incorporará las palabras que oye, generará su identidad en base a ellas, operando lo simbólico desde lo inconciente.En un desarrollo normal, la identificación simbólica impide que el sujeto quede atrapado en el mundo imaginario.
Lo RealEn 1953, Lacan añade a sus formulaciones la categoría de lo Real. Lo Real es aquello que escapa a la significación, lo que está fuera del orden simbólico.Lo Real en Lacan no tiene nada que ver con lo que en lenguaje corriente referimos con la palabra realidad. En todo caso, lo Real sería justamente aquello que está excluido de la realidad, lo que carece de sentido, la dimensión de lo que no encaja, de lo que no podemos situar.Lo que normalmente llamamos realidad sería el resultado de una especie de entrecruzamiento entre lo simbólico y lo imaginario.La obra de Lacan se fue desarrollando y complejizando a través de sus Escritos y Seminarios. Analizar sus grafos y matemas, sus desarrollos topológicos, sus conceptos de deseo, goce, falo, nombre-del-padre, objeto a, gran otro, sujeto barrado, la dialéctica del amo y del esclavo, el fantasma, etc. no corresponden -obviamente- a los fines de este modesto texto introductorio.Lic. Alejandro Quiroga
[1] La Metáfora implica sustituir un elemento por otro. Es el surgimiento en una determinada cadena de significantes, de un significante llegado desde otra cadena, que produce un efecto de sentido. Ej: “la primavera de la vida”, “el cielo llora”.
[2] La Metonimia implica designar una cosa con el nombre de otra, tomar la parte por el todo, el efecto por la causa, etc. Ej: “treinta velas” (en lugar de treinta navíos), “la lectura de Freud”, “se llevó los laureles”.
Forum Psicoanalítico Tel AvivEl Forum Psicoanalítico Tel Aviv es un grupo de psicoanalistas y de personas interesadas en el psicoanálisis, provenientes del campo de la salud mental y de disciplinas diversas que estudian, enseñan y difunden las teorías de Freud y de Lacan. El Forum mantiene relaciones con otros Foros en el mundo, a través de la organización de los Forums del Campo Lacaniano y estudia y enseña de acuerdo a un programa compartido por la totalidad de los Foros. En las sesiones de estudio participan también personas que no son miembros formales del Foro.
viernes, octubre 29
Argentina de ex-Presos Políticos, le rinde homenaje y tributo a la figura trascendente de Nestor Kirchner
No me pregunten quien soy
y si me habían conocido
los sueños que había querido
crecerán aunque no estoy
ya no vivo pero voy
en lo que andaba soñando
y otros que siguen peleando
harán nacer otras rosas
en el nombre de esas cosas
todos me estarán nombrando.
No me recuerden la cara
Mi tumba no anden buscando
porque no la encontrarán
mis manos son las que van
en otras manos tirando
mi voz la que está gritando
mi sueño el que vive entero
y sepan que sólo muero
si ustedes van aflojando
porque el que murió peleando
vive en cada compañero.
regalo de Silvia Gigena!
ASOCIACION NACIONAL DE EX PRESOS POLITICOS
viernes, octubre 15
Con Ira
De nuevo me encuentro con argentinos bien vestidos , con esa tonada de un saber repetido y gastado que lo
critican a Meir Margalit. Lo invitan a ser coherente y dejar el país, abandonando a sus hijos supongo tambien, lo critican por su amistad con Vargas Llosa y hablan como si supieran de algo mas que frivolidades con ese tonito perverso.
jueves, diciembre 31
domingo, diciembre 27
Satisfacciones, Bertolt Brecht
el viejo libro vuelto a encontrar,
rostros entusiasmados,
nieve, el cambio de las estaciones,
el periódico,
el perro,
la dialéctica,
ducharse, nadar,
música antigua,
zapatos cómodos,
comprender,
música nueva,
escribir,
plantar,
viajar,
cantar,
ser amable.
Y todo esto y tan poco les deseo para el 2010.
jueves, diciembre 24
Desigualados
Para la autora, la pregunta por la diferencia abre “un desafío político, filosófico, académico y, fundamentalmente, existencial”: asumirlo haría posible “no sólo resistir sino también inventar, desde potencias deseantes, formas cada vez más libres de amar, de trabajar, de estar, de pensar”.
Por Ana María Fernández *
Publicado el 24-12-09 en Pagina12
El concepto de multiculturalismo se desarrolla a finales del siglo XX. Pone el eje en la cuestión de la diversidad cultural. Se despliega en la tensión entre la búsqueda de una sociedad pluralista y la necesidad de pertenencias identitarias, en el mundo globalizado actual. Apunta a la necesidad de una nueva cultura cívica mundial. Ha dado lugar, en el mundo académico anglosajón –más específicamente en Estados Unidos–, a los estudios multiculturales. A su vez, éstos se encuentran emparentados con los llamados estudios poscoloniales, desarrollados en lo que fueron las colonias del Imperio Británico. Son estudios que analizan las nuevas relaciones metrópoli–colonias, una vez obtenida la independencia política. Aquí es importante diferenciar los estudios poscoloniales de los estudios decoloniales, desarrollados en centros académicos de América latina y, fundamentalmente, por profesores latinoamericanos establecidos en universidades de Estados Unidos y Europa. Trabajan básicamente sobre la colonialidad del poder; proponen visibilizar los rasgos eurocéntricos de la producción de conocimientos y de las categorías políticas que habitualmente usamos (Castro-Gómez y Grosfoguel, El giro decolonial, Bogotá, Universidad Central - Iesco/Siglo del Hombre, 2007).
También pueden incluirse los estudios queer. Surgen a posteriori de los estudios de la mujer y los estudios de género, por lo que suelen denominarse también estudios posfeministas, y consideran que aquéllos se circunscribían a relaciones de género heterosexuales de personas blancas de clase media europea. Intentan, en consecuencia, desnaturalizar los posicionamientos de género, clase, etnia y opción sexual de las corrientes que los antecedieron. Comprenden estudios y políticas de transexuales, transgeneristas, travestis, etcétera, hoy también llamadas neosexualidades. Uno de sus postulados más revulsivos es que consideran necesario desnaturalizar la heterosexualidad, que no sería más que una norma, la norma heterosexual; con lo cual intentan poner en cuestión la categoría misma de diferencia sexual.
Los movimientos políticos llamados post socialistas rechazan las formas de construcción política –como también la idea de vanguardia– que iluminaron los movimientos revolucionarios de los siglos XIX y XX. Plantean construcciones políticas horizontales, antijerárquicas y en redes mundiales. Ya no se trataría de cambiar este mundo por otro más justo –esto implicaría instalar una nueva hegemonía–, sino de un mundo donde quepan muchos mundos (Zuleta, M.; H. Cubides y M. R. Escobar, ¿Uno solo o varios mundos? Diferencia, subjetividad y conocimientos en las ciencias sociales contemporáneas, Bogotá, Universidad Central, Iesco/Siglo del Hombre, 2007). Desde ya, tienden a desdibujar los ejes clasistas y/o nacionales en la composición de sus acciones y en sus modalidades de construcción política.
Si bien todos estos grupos parecerían una Babel, podemos preguntarnos qué pueden presentar en común. No sólo comparten una época, ya que aparecen en los últimos veinte o treinta años, sino que presentan otra característica que me interesa subrayar: suelen ser movimientos políticos y académicos a la vez.
En lo político, intentan reformular los ejes clásicos de las ideas de democracia, ciudadanía, nación, pueblo. En lo académico, desbordan la forma de construcción de conocimientos centrada en los binarismos sujeto–objeto de las territorializaciones unidisciplinarias; prefieren la idea de campo más que la de objeto de estudio. Han comenzado a trabajar desde abordajes multi e interdisciplinarios, y empieza a perfilarse en ellos la necesidad de establecer criterios transdisciplinarios. Si bien pueden establecer linajes con los movimientos feministas, de derechos civiles, el black power, el orgullo gay, etcétera (políticas de la diferencia de los años setenta) o con los movimientos revolucionarios de los siglos XIX y XX (políticas de la igualdad), establecen fuertes discontinuidades tanto con unos como con otros.
Se distinguen aquí tres dimensiones problemáticas. Por un lado, una dimensión política, en tanto hoy está puesto en crisis el modo moderno de construcción de la igualdad, base de las democracias representativas. En segundo lugar, está presente una dimensión epistemológica, es decir, se ponen en discusión las formas de construcción de los conocimientos interpelando las formas más clásicas en la investigación académica, apuntando a la construcción de saberes más allá de los dominios de objetos unidisciplinarios. Esta dimensión subtiende un problema aun mayor, que es –nada menos que– cómo se construye la verdad. Por último, como tercera dimensión de la cuestión, plantearía una dimensión filosófica, en relación con el ser de la diferencia que, a su vez, pone en cuestión la configuración de las identidades modernas.
Sapos de pozo
Una vez más, lo que está en discusión es cómo pensar la diferencia. Qué hacer con los diferentes, o qué hacer como diferentes, según estemos, en una situación dada, del lado dominante o subalterno de la diferencia. Con respecto a qué hacer con los diferentes, puede observarse cómo en los últimos decenios las democracias occidentales se proponen las llamadas “políticas de la tolerancia”, el respeto a las diversidades culturales, lo políticamente correcto, etc. Con todas las impasses y complejidades imaginables, ya que los estilos políticamente correctos más de una vez no logran más que maquillar políticas y sentimientos racistas de todo tipo. Al mismo tiempo, a medida que se instalan en el plano discursivo las virtudes de las políticas de la tolerancia, se despliegan diversos dispositivos biopolíticos que sostienen y acrecientan, una y otra vez, las ferocidades del hambre, las pandemias y exclusiones de todo tipo en extensas regiones del planeta.
En relación con qué hacer como diferentes, allí también pueden encontrarse una serie de problemas por pensar. A partir del genocidio nazi se produce un punto de inflexión, o más bien de agotamiento, de lo que habían sido las políticas de la asimilación. Quedan brutalmente manifiestas incompletudes, fracasos e inviabilidades de estas políticas de la asimilación. A finales de los cincuenta, las luchas de otros grupos discriminados, particularmente en Estados Unidos, mujeres y negros en un principio, evidencian nuevas posiciones de estos grupos minoritarios (se utiliza aquí el término “minoritario” en el sentido deleuziano. No refiere a cantidad, sino a grupos no hegemónicos). Al mismo tiempo que comienzan a desplegarse las políticas multiculturales, van poniendo de manifiesto un rasgo de antiasimilación que abre nuevas dificultades. Ahora no serán encerrados en guetos, sino que formarán autoguetos. Posiblemente, quien mejor ha mostrado los impasses de estas políticas de la diferencia es Spike Lee y su filmografía.
En esa línea es interesante el aporte del Premio Nobel Amartya Sen, cuando habla de “las políticas del sapo de pozo” (Nuevo examen de la desigualdad, Barcelona, Alianza, 2004), es decir, cada sapo en su pozo. Podemos observar que, en el movimiento hacia la metrópolis (la inmigración llamada ilegal siempre es unidireccional), los inmigrantes encuentran barreras de todo tipo. Una vez instalados en ella, en el camino legítimo de mantener sus culturas, las propias colectividades levantan, ellas mismas, los muros del pozo; de su pozo, donde logran conservar sus hábitos culturales, pero generalmente también sostienen sólo reivindicaciones de “su” diferencia sin articularlas con las de otros diferentes.
El problema es que las políticas de la tolerancia con las que el liberalismo cultural intenta resolver estos problemas hasta ahora no resuelven la desigualdad de los diferentes. Sin desmerecer la importancia de avanzar en los márgenes de tolerancia que una sociedad puede construir, se abren dilemas éticos no sólo difíciles de resolver, sino aun de pensar. Por ejemplo, la clitoridectomía de las niñas musulmanas que viven en Francia o que ya son francesas, ¿es una costumbre cultural por respetar o un delito sobre el que el Estado debe actuar? En síntesis, pareciera ser que el nuevo orden mundial, eufemísticamente llamado “globalizado”, pareciera desplegarse en este tema con una particular tensión entre un multiculturalismo liberal y un fundamentalismo étnico-religioso. No sería muy aventurado pensar que ambos se van constituyendo uno como síntoma del otro. De ser así, habrá que pensar en estas posiciones extremas, qué impensados de cada una de estas posiciones, qué impasses o encerronas de sus supuestos se “resuelven” como síntomas especulares, uno del otro.
Si éstas son las sin salidas del mundo liberal, no menores son las dificultades de los universos emancipatorios. La caída del Muro de Berlín fue mucho más que la implosión de un régimen. Ha implicado en el mundo occidental el agotamiento de la utopía socialista. El desfondamiento de este imaginario libertario ha dejado sin fundamento, por ahora, anhelos y prácticas emancipatorios que en los dos últimos siglos caracterizaron las resistencias a las implacables lógicas capitalistas. No sólo eso, también se han deslegitimado sus modos de construcción política. En un mundo donde el neoliberalismo ha sido triunfante, desde mediados de los noventa, empiezan a registrarse movimientos contestatarios y/o insurgentes que presentan en muchos casos modalidades muy diferentes de pensar y accionar sus prácticas y sus modos de construcción política, en relación con la interrogación de qué hacer como diferentes.
El otro yo
El “otro”, siempre extranjería, diferencia, complemento, suplemento, es decir, mujeres, homosexuales, clases, etnias, religiones, culturas y países no hegemónicos, han sido considerados, a lo largo de los siglos, como anomalía. Desde esta perspectiva, donde la diferencia es pensada como negativo de la identidad, en el mismo movimiento en que se distingue la diferencia, se instituye la desigualdad. No se trata de la mera diferencia, sino de diferencias desigualadas. Se sostienen así muchos siglos de dispositivos de discriminación, exclusión, estigmatización o exterminio.
Hablar de diferencias desigualadas supone pensar que la construcción de una diferencia se produce dentro de dispositivos de poder: de género, de clase, de etnia, geopolíticos, etcétera. No se constituye primero una diferencia y luego una sociedad injusta la desiguala. Y no se trata de describir diferencias o desigualdades, sino de construir categorías que puedan visibilizar y enunciar la producción-reproducción de los dispositivos biopolíticos que configuran, en un mismo movimiento, esa diferencia y esa desigualdad.
Ya no es cuestión de contar a los pobres y hablar de la pobreza, describir las características culturales de una comunidad subalterna o relevar especificidades de las mujeres, sino de elucidar los dispositivos biopolíticos (Foucault, El nacimiento de la biopolítica, Buenos Aires, FCE, 2007) que construyen esas identidades de esa manera y no de otra. Hacer visibles las múltiples redes de dominios y sujeciones, y de resistencias e invenciones de los subalternos y de los dominantes en las construcciones de sus identidades como diferencias desigualadas.
Una herramienta para pensar alguna de estas cuestiones puede ser la idea deleuziana de diferencia de diferencias (Deleuze, Diferencia y repetición, Madrid, Ediciones Jucar, 1988). Se trata de diferencias que no remiten a ningún idéntico, a ningún centro, y de repeticiones que no remiten a ningún origen. Se trata de hacer diferencias, más que de ser diferente. Es un poder ser abierto. Estas diferencias de diferencias, en su accionar, más que fijar alteridades, generan intensidades diferenciales. Diferencias de intensidades.
En este poder ser, activo, abierto, se trata de pensar y actuar devenires, más que reproducciones o copias imposibles, siempre necesariamente faltantes, del modelo o esencia. Desde esta noción de multiplicidad, en tanto don de lo diverso, no se trata de negar identidades ni totalizaciones, sino de pensar totalizaciones que no subsuman las partes: el todo al lado de partes (Deleuze y Guattari, Mil mesetas. Capitalismo y esquizofrenia, Valencia, Pre-Textos, 1994).
Cuando pueden ponerse en acción, en el plano del pensamiento, categorías de multiplicidad y no de diferencia, se crean condiciones de posibilidad para hacer visibles infinidad de micropolíticas de resistencia de colectivos desigualados: y pueden evidenciarse las lógicas de multiplicidad que potencian la invención de nuevos existenciarios de estos colectivos, cuando entran en acción.
“Multi”
¿A qué se refiere el prefijo multi de multiculturalismo? ¿Es producto de la visibilidad que lograron las políticas de la diferencia de diferentes movimientos sociales –black power, feminismos, orgullo gay– en virtud de los cuales pareciera hoy ya no discutirse que la Declaración de los Derechos del Hombre, base fundacional de las democracias occidentales, en rigor, sólo comprendía a varones blancos europeos, heterosexuales, cristianos y propietarios consumidores? Pienso que, mientras estemos en presencia de diferencias desigualadas, se trata de pensar lo multi como el análisis de la multiplicidad de relaciones jerárquicas de las diversas diferencias: de clase, de etnia, de género, de opción sexual, etarias, religiosas, geopolíticas, etcétera: pensar cómo se produce y reproduce la diversidad de diferencias desigualadas.
Para ello, habrá que trabajar las múltiples relaciones de poder que anudan en una situación singular. En la producción de nuevos pensamientos emancipatorios. Entonces, desde esta perspectiva, multi ya no debiera deslizarse hacia la homogeneidad en cada diversidad, o hacia nuevos esencialismos de la diferencia. Esto implica un pensar situado. Pensar en situación las múltiples relaciones de dominio y resistencias en una singularidad colectiva o personal, histórica y no esencial (la noción de situación emerge en los situacionistas franceses de los sesenta y en el pensamiento sartreano). Desde allí, se trata de distinguir singularidades, para configurar com-posibles en red. Si múltiples son los dispositivos de dominio-resistencia, habrá que pensar y hacer en la construcción permanente de múltiples estrategias de emancipación. Pensar en situación supone, asimismo, pensar para actuar, actuar para pensar.
Frente al desfondamiento de la representación y los partidos políticos de las democracias liberales, las incipientes modalidades de movimientos sociales y experiencias comunitarias, por ejemplo, en América latina, resitúan la posibilidad de lo político. Germinales políticos que laten–allí todo-el-tiempo (Ana María Fernández, Política y subjetividad. Asambleas barriales y fábricas recuperadas, Buenos Aires, Biblos.2008), con independencia de que las grillas conceptuales clásicas los mantengan en invisibilidad. Experiencias y prácticas colectivas que no sólo resisten la barbarización de los lazos sociales que las lógicas capitalistas instalan, sino que inventan, despliegan, multiplican diversidad de modalidades que configuran otros modos de lo común (Blanchot, La comunidad inconfesable, Madrid, Arena, 1999).
A modo de in-conclusiones
Lo multi no referirá meramente a lo diverso, menos aun a justificaciones de individualismos consumistas, sino a las reorganizaciones estratégicas que el nuevo orden mundial impone a quienes siguen resistiendo e inventando nuevos y más libres modos de vivir. A la multiplicidad de diferencias desigualadas –geopolíticas, culturales, étnicas, de clase, de género, de opción sexual– y sus modos de resistir, para situarse en la invención de emancipaciones, en la producción de múltiples, diversas, libertades.
Se trata, de la multiplicidad de estrategias de invención colectiva y anónima de libertades. Hemos tenido el privilegio de ver cómo las fábricas sin patrón, en Argentina, han forzado los límites de lo posible en condiciones de borde, absolutamente en el margen. Allí ha podido comprobarse que este forzar los límites de lo posible es no sólo resistir, sino también inventar colectivamente, en actualizaciones de deseo, en invenciones deseantes, unas formas cada vez más libres de trabajar, de pensar, de estar. El don de la gratuidad de estar, entre algunos, entre muchos, a contramano de esa feroz insistencia de las lógicas capitalistas en la producción de soledades. Ya el joven Marx había explicado que la alienación que separa al productor de su producto constituía una estrategia central de las lógicas capitalistas para su reproducción. Así como el Imperio hoy “globaliza” la producción y concentra capitales, los dispositivos biopolíticos actuales de aislamiento y vulnerabilización también son esenciales para su reproducción.
La fábrica de soledades separa, aísla a cada quien de sus potencias. Cada vez estoy más separado de otros. Cada vez pienso que puedo menos, cada vez hago menos, cada vez anhelo menos. De allí la importancia de indagar las lógicas colectivas de la multiplicidad, desde donde los desigualados y las desigualadas configuran sus formas colectivas de inventar otros devenires. Siempre existe la posibilidad de líneas de fuga frente a los poderes de dominio. Spinoza planteaba que ante las pasiones tristes, esas que el tirano impone para someter a sus súbditos, hay que configurar pasiones alegres. Y allí es central el registro de las propias potencias. Este registro no se realiza nunca en soledad, se compone con otros, entre–otros, entre–muchos, entre–algunos. Se tratará de articular multiplicidad de estrategias de invención colectiva y anónima de emancipaciones y libertades.
Muchas veces pueden pensarse como estrategias sin tiempo: por fuera de calendarios. No es que no haya apuro, sino que son estrategias permanentes. No se trata del futuro, sino, siguiendo a Derrida, de lo por venir, de las libertades por venir. Lo por venir, ya no como un futuro utópico, sino como existenciarios com-posibles hoy. Lo com-posible lejos está de significar acomodarse a lo posible. Se trata más bien de forzar los límites de lo posible. No sólo resistir sino también inventar, en actualizaciones de deseo, desde potencias deseantes, formas cada vez más libres de amar, de trabajar, de estar, de pensar, entre algunos, entre muchos. Interesa pensar lo multicultural como la multiplicidad tanto de dispositivos de dominio como de invención de libertades en el nuevo orden mundial. Si es así, se presenta un fuerte desafío político, filosófico, académico y fundamentalmente existencial, que es bueno no rehusar.
* Doctora en Psicología. Profesora e investigadora de la UBA. Texto extractado de “Las diferencias desigualadas: multiplicidades, invenciones políticas y transdisciplina”, publicado en la revista Nómadas (Universidad Central de Colombia).
lunes, noviembre 30
Mi confianza en el ser humano esta lastimada, pero sigue en pie

Mi confianza en el ser humano está lastimada, pero sigue de pie". Entrevista
Juan Gelman · · · · ·
29/11/09
El periodista de El País Javier Rodríguez Marcos entrevistó a Juan Gelman en Madrid.
Juan Gelman fuma, habla y mira con parsimonia. A veces se queda callado unos segundos mientras vuelve al pasado en busca de un recuerdo concreto. Las únicas prisas de este hijo de emigrantes ucranios nacido en Buenos Aires hace 79 años parecen volcarse en la escritura. En 2007, recibió el Premio Cervantes y publicó un poemario, Mundar. Ahora acaba de publicar otro, De atrásalante en su porfía (Visor), un volumen con centenar y medio de poemas, el equivalente a tres libros de cualquier otro autor. Pese a todo, Gelman no cree en la inspiración: "En lo que creo es en la obsesión". Además, se confiesa escritor de poemas, no de libros. "El libro se hace sólo", explica. "Uno escribe para enterarse de lo que le pasa. Nunca sabes lo que querías decir hasta que lo has escrito".
Otros asuntos que han traído a Madrid al autor de clásicos de la lírica latinoamericana moderna como Gotán y Cólera buey, es participar en el jurado del Premio Cervantes, que se falla el próximo lunes, y abrir mañana un taller de poesía organizado por la Universidad de Alcalá y la Casa de América de Madrid. Para la ocasión, ha elegido centrarse en la obra de Idea Vilariño, Rubén Bonifaz Nuño, José Ángel Valente y Francisco Urondo. Dice Gelman que los ha escogido porque todos supieron convertir la poesía en luz "en estos tiempos en que nos manufacturan la subjetividad a nivel mundial". Lo hicieron, como él mismo, explorando "los límites del lenguaje", sin miedo al hermetismo. "Si un poeta escribe para el lector, lo está engañando. Y engañándose a sí mismo. Uno dice: esto está oscuro, pero es lo que me pasó".
De las oscuras cosas que le pasaron trata otro de los libros que ocupan esta semana a Juan Gelman, Bajo la lluvia ajena (Libros del Zorro Rojo), que se presenta el viernes en la propia Casa de América. Lo escribió en Roma en 1980, durante el exilio al que le obligó la dictadura argentina. Aquella asonada sangrienta dejó 30.000 desaparecidos a su paso. Entre ellos estaban el hijo y la nuera de Gelman. A ella la mantuvieron con vida hasta que dio a luz a una niña que fue regalada a un policía uruguayo. La muchacha tenía 23 años cuando, en 2000, su abuelo pudo por fin dar con ella.
La nueva edición de Bajo la lluvia ajena se completa con las ilustraciones del pintor argentino Carlos Alonso, cuya hija también se cuenta entre los desaparecidos. El artista ha contado que durante años pintó paisajes porque había perdido la fe en la humanidad. Gelman, que pasó un tiempo sin poder escribir, dice que no fue su caso exactamente: "Mi confianza en el ser humano está lastimada, pero sigue de pie".
El poeta, que hoy vive "trasterrado" en México, recuerda que había exiliados que se negaban a aprender la lengua del país de acogida: "Pensaban que volverían al día siguiente de marcharse". También recuerda que hubo padres que durante años pusieron un plato en la mesa para su hijo desaparecido. "Les costó retirar ese plato porque les llevó tiempo tomar conciencia de que estaba muerto. En el 77 yo ya sabía la suerte que habían corrido mi hijo y mi nuera. Aun así, experimenté la resistencia a creer que fuera cierto. Y luego, las pesadillas horribles sobre si lo habían torturado, sobre qué habían hecho de él... Usted ya se imagina".
En el libro, Gelman cuenta que volvió clandestinamente a Buenos Aires en 1978. Los militares se la tenían jurada porque había logrado que figuras como Mitterrand y Olof Palme firmaran la primera protesta contra la dictadura, que había tenido "cierta aprobación por el antiperonismo de los Gobiernos europeos". El de 1978 fue el año del Mundial: "No había mucha gente con claridad sobre lo que ocurría. O poco le importaba. De hecho, casi todos los partidos políticos participaron en la dictadura. Salvo el socialista y el comunista. Pero el partido comunista daba matices. Decía que había que apoyar a Videla porque se aproximaba el pinochetazo. Qué clarividencia, ¿no?".
Juan Gelman, escritor y poeta argentino, militante de izquierda de larga y respetada trayectoria, fue el Premio Cervantes en 2007.El País, 24 noviembre 2009
miércoles, septiembre 23
Ante la Vida Sereno, de Miguel Hernandez

Ante la vida, sereno
y ante la muerte, mayor;
si me matan, bueno:
si vivo, mejor.
No soy la flor del centeno
que tiembla al viento menor.
Si me matan bueno:
si vivo, mejor.
Aquí estoy, vivo y moreno,
de mi estirpe defensor.
Si me matan, bueno:
Si vivo, mejor.
Ni al relámpago ni al trueno
puedo tenerles temor
.Si me matan, bueno:
si vivo, mejor.
Traidores me echan veneno
y yo les echo valor.
Si me matan, bueno:
si vivo, mejor.
El corazón traigo lleno
de un alegre resplandor.
Si me matan, bueno:
Si vivo, mejor.
martes, agosto 4
martes, julio 28
sábado, junio 6
Pelota de Trapo
Como un disparo
en el mundo de yerro
sin agarre y sin dueño
Suponiendo un encuentro
Inventando un cuerpo
Acariciando colores
Para que el dolor
este siempre a tono
entre el azul , el marron
y el trueno.
Z.F
viernes, junio 5
Repeticion
Imposibilidades que gritan enojos
Sueños sin coraje,
que laten sin ritmo
Intento de comprensión
Para que suene con valor
Mientras se repite,
Con la suave decisión
Penetrante, aburrida,
De no cambiar,
Sino el destinatario,
y que la vida
Siga oliendo a traición.
Z.F
lunes, abril 6
Chau, Ofi
Lo conocí cerca de mis 18 años, cuando íbamos a las manifestaciones con los bombos y las ilusiones. Ofi marchaba con nosotros y nos divertíamos con sus bromas, era un jugueton y entre juego y juego mucho de ¨lo peligroso" iba en su silla.
En el campo de trabajo de fines del 73, el caminaba un ratito por día y a él le dolía, pero era parte de nuestra cotidianidad, Ofi no iba a renunciar a nada y menos por dolor.
Protestábamos cuando no entendíamos lo que decía, y aprendimos que sus genialidades iban más allá de la claridad de la dicción y otras pelotudeces propias de los decires "normales"
A veces nos olvidábamos de él, hasta que lo escuchábamos y entonces nos reíamos por buenos ratos.
Conoció a Josefina allá por el 74, cuando ya nada era fácil para los que militábamos y nosotros la mirábamos de reojo porque nos podía "sacar al cumpa".
La flaca no desistió, se enamoraron y se gano nuestra amistad. Nos dio lecciones a ¨las militantes¨de valentia, de amor, de dedicacion, de esperanza. Se amaron durante 35 años. Tuvieron tres hijos, brillantes y buenas personas, como ellos.
La policía, para decirlo con elegancia o "la cana", lo secuestro en el 76, no dejaban de pegarle, porque pensaban que era una farsa lo que Ofi les mostraba, y yo creo que en su interior, el tampoco daba crédito a su exterior, a su cuerpo, de cómo lo veian los miopes. Su fuerza interna, acariceaba su imagen, la transformaba y lo hacía muy bello.
Se recibió de farmacéutico y bioquímico, hizo lo que se le dio en ganas y dejo una lección de vida para todos aquellos que suponen que uno no puede superar el destino.
Fueron muchos los que estuvieron con ellos, aunque sé que otros, algunos de los viejos amigos se borraron pero acaso, no era de esperar? Acaso, estuvieron enteros como él, alguna vez?
Chau Ofi, intentaremos seguir aprendiendo de vos!
jueves, marzo 26
A quien interese.... De J.H
la calle que calla
una ternura
derramada
La ternura de otros dias
que se agrupan en
la distancia.
La ternura extraviada
por mis muertes repetidas
y cercanas.
El hombre mira
sus ojos, su presente.
Siente frio.
Su sangre
se ablanda.Con una lagrima
se repliega en la calle
que brama.
J.H.
Joseph visito Un lugar para compartir y dejo su huella...
Gracias!!!!
sábado, marzo 14
Nada Nuevo
Ya escribieron otros
Sobre el poder
Pero una cosa es leerlo
Y otra, olerlo
Y con esa sensación
Que ya se pego a la nariz
Armo mi historia
En donde,
No hay malos, ni olores, ni estúpidos
Y es porque
El acuerdo con la vida
Es inventar
Un futuro
Con colores que no golpeen
Con olores que no duelan
Con sabores que no atraganten
Porque para reír
Hay que inventarse
Un futuro
Que marche sin prisa
Que sea suave, que
Guste y
Que sea de uno
Y donde el poder
Entre los hombres
Se lea y no se viva.
zully flomenbaum
domingo, marzo 8
En el Dia de La Mujer. Ilustracion: Silvia Dunayevich
Hoy celebre el día internacional de la mujer renovando mi identidad. En este país es posible cambiar de nombre, así que me hice destinataria del mensaje que promueve ¨cambios de identidad¨ para asi, agregar a la mía el apellido de mi pareja, Margalit.Fue mi manera de celebrar mi femineidad, junto con un acto de amor.
Claro, Flomenbaum Margalit no cabe en los listados de las computadoras de este país, en las cuales todo tiende a ser corto y de muy pocas letras. Pero con asteriscos y otras mañas se arregla tambien un apellido.
Pensé en acortar el Flomenbaum, pero me resultaba como cortar algún pedazo de historia y tuve la fantasía instantania que al ser nombrada de otra manera, yo no iba a poder responder a algunos llamados internos y decidí entonces jugar con los asteriscos.
La fiesta de Purim, con chicos disfrazados en las calles, me acompaño un rato, mientras me dejaba llevar por una fantasia de asteriscos, en donde los nombres hablaban unos con otros contándose entre ellos sus historias de vida, y discutian sobre genero y los derechos de la mujer, mientras reian, amaban y se confundian. Me refiero a los asteriscos.
Quizás, como se trato de agregar y no de cambiar o de sacar, lo hice con alegría, quizás porque este es un momento en el cual los proyectos son fuertes y no tengo que equilibrar entre lo femenino y las apuestas personales, quizás porque entendí, que no es una cosa u otra, puedo celebrar este día con identidad aumentada.
Y no lo hago en una plaza, aunque no estaría mal, lo hago trabajando y soñando porque la vida y yo ya nos amigamos.
Para todas las mujeres, que brinden y recen porque nos hicimos "mujeres".[1]
[1] Todas las manianas los judíos religiosos dicen¨bendito seas que no me hiciste mujer"
Zully Flomenbaum Margalit.
sábado, enero 17
Que el horror no nos desgaste
Hay crimen!!!
Estábamos tensos por las informaciones que dan a entender que esta contienda esta por acabar, porque sabemos que los finales suelen ser trágicos. Dos años atrás, cuando estaba por acabar la guerra del Líbano murió un soldado Israelí, hijo del famoso escritor David Grossman, Uri, quien también quiere la paz.
Hoy, el mundo tiene un papel importante, y consiste en no permitir que ningún país enloquezca al punto de convertirse en criminales, y a ese lugar apelamos todos los que queremos vivir en un mundo mas sensato, en donde el nacionalismo no los ciegue y los lleve al punto de que generaciones de palestinos lleven consigo un caudal de odio en sus entrañas, mientras que los israelíes que combatieron en Gaza, estarán manchados con sangre durante el resto de sus días.Después de llorar a los muertos, los que aun creemos en un mundo mejor tendremos que reflexionar y decir algo claro frente al horror, nos debemos una crítica constructiva que evite la parálisis propia. Hay muchos pueblos dormidos después de conquistas sangrientas, esperemos que estemos lo suficientemente despiertos para saber que la tarea será difícil, ardua y exigente..
sábado, enero 10
Desde el alma
Israel mato a uno de los responsables del Hamas, que tenía a su cargo el operativo misiles porque ya no saben como justificar las muertes indiscriminadas de inocentes.
Por elección no tengo televisión, creo que para poder seguir viviendo en este país;solo leo diarios y estoy conectada a internet.
Las imágenes se incrustarían en mi ser, al punto de los vómitos y no por ataque de pánico sino de asco.
Igual lo siento, lo tengo en mis representaciones, lastimándome el alma constantemente. Y la vida sigue, como esquizofrénicos, pero sigue.
A mí, en lo individual, me ocurrieron cosas hermosas esta semana que pude sentirlas, respirar hondo y quedarme con esos recuerdos para festejos cuando no sea necesaria tanta disociación. Podemos consentir la muerte de 800 personas por algunos integrantes de hamas? Me resulta estúpido igualmente discutir sobre verdades, les pido sensibilidad a mis amigos y a los que no son tanto. Que piensen si hacemos todo lo posible para evitar alguna de estas muertes.
Ya hay voces conjuntas de habitantes de Gaza y Sderot que claman por vivir. Esto muestra de que la barbaridad no es la de los pueblos sino de sus gobernantes.
Y a los judíos del extranjero, les digo que quizás sientan que aportando económicamente, tienen el derecho de apoyar esta infamia. Desde chica tengo recuerdos que los que venian a Israel eran o jóvenes idealistas o mayores frustrados;será por eso que hay tanta indeferencia a las muertes como cuando los chicos de las provincias caían en Malvinas?
Como les explican a sus hijos que la vida es diferente de acuerdo al color, la raza, o el origen? despues de que la purificacion de la raza area nos marco para siempre.
La vida mía va a continuar, si no sufro la explosion de algun suicida que perdio a toda su familia en Gaza. Soy lo suficientemente fuerte y con posibilidades de separar para ayudar a quien lo necesite y a mi misma en todo momento así que por mí no se preocupen.
Pero si, hagan algo para poder sentir que sus declamaciones se corresponden con sus actos y así también cada uno de nosotros sentirá con su asco, la repugnancia a la guerra.
Me aterra la muerte de estos niños inocentes de Gaza, de los soldados, me espanta que nuestros cicos a los 18 años tengan sus manos manchadas, me estremece pensar en el mundo que vamos a construir con tanto odio y con heridas irreparables, porque en algún momento árabes y judíos, palestinos, Hamas y ejercito, viviremos juntos, porque así es nuestro destino, porque ya no se discute de quien es la tierra sino la posibilidad de todos de vivir en el único espacio que tenemos. Y vamos a estar tan manchados que van a pasar muchas generaciones hasta sentir que algún jazmín puro perfuma nuestras sucias calles.
De alguna manera empezamos a ser todos responsables. Por lo que hacemos y por lo que no!!!!!
viernes, enero 2
Queridos amigos
Estuve presente en el Chek Point de Calandia en la entrada a la ciudad de Ramalla, durante el curso de uno de los días de Ramadán, festividad en la cual los musulmanes, pretenden rezar en la Explanada de las mezquitas de Jerusalem mientras que los soldados israelíes apostados en los Chek Points les prohíben el paso y ellos lo pelean aun entre llantos, empujones y piedras.
La última vez que fui testigo de esa ansiedad por llegar a Jerusalem viví una violencia por parte del ejercito israelí que pensé que era el máximo hecho de violencia vivido y soportado por mi. Pero este país siempre depara sorpresas.
Yo, como participante de la organización de mujeres de Machsom Wach, que estamos presentes , observando, informando, y colaborando con palestinos que pretenden cruzar los Chek Points , tengo la necesidad imperiosa de suspender mi activismo cada seis meses y tomarme un respiro porque no soporto tanta humillación a los palestinos y necesito darme tiempo para calmarme. Claro, yo lo puedo hacer…
Hoy, un amigo tucumano, me preguntaba, con intencion de critica , porque no organizaba una marcha exigiendo que el Hamas deje de disparar raquetas hacia el sur de Israel , en lugar de asistir a la manifestación que exige de Israel el cese inmediato de fuego.
Y yo lo entiendo, en algún lugar suyo, en su imaginario, están los buenos y los malos, y a los malos hay que darles la lección por qué no entienden por las buenas. Esta es la mirada estrecha de los que no pueden ver el otro lado de la moneda , ni los Chek Point, ni el gueto en el que se transformo Gaza y desde su mirada selectiva, no entiende n que quien tiene que aprender la lección de que esa no es la vía de solucionar el conflicto es Israel y no el Hamas.
A hora de escribir estas líneas , hay señales de una inminente escalada militar en Gaza y de que después de una semana de ataques aéreos el ejército israelí invadirá la franja de Gaza por tierra, lo que implica que el gobierno israelí vuelve a exponer a nuestros hijos. Ya pasamos el trauma del Líbano y ahora repetimos el mismo error en Gaza y lo mas triste es que algún día escucharemos los arrepentimientos , mientras las vidas perdidas serán irrecuperables.
Como judía que amo a mi pueblo, confió que los valores sensatos del judaísmo, finalmente van a triunfar , gracias a las otras voces de Israel que no nos creemos el discurso de la seguridad nacional.
Para terminar, tambien tengo miedo real de las represalias que vamos a sufrir a raíz de la presión a la que sometemos al pueblo palestino y tengo impotencia por no poder decirles o hacerles llegar a todos aquellos que reciben el impacto de los misiles en el sur de Israel , que levanten sus voces y exijan al estado de Israel un cese de fuego inmediato. Porque Israel es el que conquisto las tierras y es quien tiene el poder y la fuerza.
La única forma de proteger la vida de sus ciudadanos y es diciendo - no a la guerra, los árabes no son nuestros enemigos, hay que negociar y no engañar al pueblo con el argumento de que el único camino es la violencia , cuando en realidad lo que esta aquí en juego son espurios apetitos electorales.
Y sí, tengo miedo, porque ya viví el efecto de un acto suicida y aun así entiendo que la responsabilidad de esta insoportable situación es de quien posee el poder y ostenta la fuerza o sea del gobierno de Israel.
miércoles, diciembre 17
Intentare hoy hacer algo diferente en mi vida.
miércoles, diciembre 3
Primer centenario de la muerte de Robert Louis Stevenson.
EL CORAJE MORAL DE RLS.
Fernando Savater
Frecuentemente, cuando comparto una mesa redonda o intervengo en un seminario con colegas de mi gremio –es decir, estudiosos profesionales de ética y moral--, doy un respingo al oír tal o cual dictamen apoyado en las doctrinas de Stevenson. ¿Será posible que el autor de La flecha negra y La isla del tesoro haya expresado una opinión tan abstrusa o filistea? Por supuesto, enseguida caigo en la cuenta de que se refieren al profesor Charles Stevenson, padre académico de la doctrina emotivista que cubrió en su día el flanco ético de la escuela del positivismo lógico, y no a Robert Louis, el narrador impecable de corajes y angustias. Sin embargo, tampoco al Stevenson propiamente dicho (el profesor se llamó Stevenson, pero R.L. es Stevenson) le fueron ni mucho menos ajenas las reflexiones éticas. Casi todos sus relatos giran en torno a problemas morales, estricta y enérgicamente morales. Se me observará que es imposible contar nada referido a seres humanos que no presente de modo más o menos explícito alguna perplejidad ética. Pero en muchos casos lo que aparecen son conflictos psicológicos con repercusiones morales, costumbres socialmente recomendadas o prohibidas frente a las que se debaten los protagonistas, incluso ideas contrapuestas sobre la interpretación de los diversos valores. Los personajes de esos relatos le dan vueltas al asunto moral, lo discuten, lo convierten en tema de acatamiento, imposición, rebeldía o burla. De tal modo que la ética es un ingrediente más, aunque sin duda destacado, del perfil social o mental en el que se inscriben las piezas dispuestas por el novelista: y, por tanto, tiene mucho que ver con “órdenes, deseos y emociones”, tal como supuso el positivista profesor Stevenson. Por el contrario, en las narraciones de Stevenson la ética no es primordialmente un tema de discusión, sino una cualidad inseparable de la acción. Según otros novelistas, los seres humanos quieren respetar o vulnerar la moral, y de acuerdo con ello actúan; pero los personajes de Stevenson quieren actuar, y por eso se encuentran, lo deseen o no, sabiéndolo o sin saberlo, en pleno conflicto moral. Tal como los protagonistas de muchos dramas shakespearianos, los de Stevenson suelen estar al final de su adolescencia o en su primera juventud, porque tal es la estación más propicia al ímpetu de la actividad y, por tanto, a los dilemas axiológicos. De modo que la preocupación que vincula a RLS con la ética no es accidental y cosmética, sino intrínseca y esencial. Por todo ello y por una buscada heterodoxia que a estas alturas de mi diccionario filosófico resultará ya familiar, espero no ver asombrado a ningún lector al comprobar que el Stevenson aquí considerado resulta ser el maestro de narradores y no el profesor positivista...
Hay una especie de ingenuo objetivismo moral en Stevenson: el mal y el bien son rasgos definitorios y eternos del mundo que la acción descubre, lo mismo que el viajero encuentra paisajes espléndidos o peligrosos que siempre estuvieron ahí, pero que él ignoraba antes de ponerse en marcha. La realidad enérgica de estas entidades axiomáticas se percibe mejor al desvincularla de habituales relativizaciones, a escala subjetiva. Ni la convención social ni el escrúpulo psicológico constituyen la ultima ratio de los valores éticos: más bien se diría que los enmascaran o alteran, obstaculizando que se los considere con radical franqueza. Desde luego, sería injusto decir que esta vigorosa ingenuidad básica de la narrativa de Stevenson supone una concepción moral simplista o fácil. Por el contrario, sus personajes padecen a fondo las ambigüedades de la opción ética y en muchas ocasiones las lecciones que pueden sacarse de sus peripecias desafían abiertamente el grosero y somnífero buen sentido de lo socialmente edificante: véase al respecto Master of Ballantrae, Catriona, la propia Isla del tesoro y, como es obvio, Jekyll y Hyde. De modo que Stevenson resulta ser un moralista sin moralejas... demasiado problemático para que sus fábulas puedan ilustrar sermones complacientes. Cierto, opina que el bien y el mal son categorías potentes del universo que despiertan al oír los pasos, aun los más furtivos, de la acción humana. Pero ello no equivale a decir que en las sombras veloces de la práctica sea fácil distinguirlas en todas sus implicaciones inmediatas, ni tampoco prevenir sus paradójicas connivencias. En Master of Ballantrae, por ejemplo, efectúa una atrevida variación sobre el más viejo de los enfrentamientos morales: el de Caín y Abel. Y nos acerca a la conclusión de que el verdadero mal no es la petulante y aventurera bribonería de Caín, sino la hostigada humillación resentida de Abel. O, dicho de otro modo: que el verdadero peligro ético no es la envidia de Caín por Abel, sino la que Abel (que tiene de su parte la moral establecida, pero nada más) llega a sentir por Caín. También en Jekyll y Hyde el tema de fondo es la fascinación envidiosa que la persona convencionalmente buena siente por sus posibilidades de maldad desaprovechadas. El hipócrita es quien siente las normas morales como meras coacciones, como limitaciones socialmente tópicas de su deseo: es, en gran medida aunque no por completo, el caso del doctor Jekyll. Por tanto, envidia la ligereza, la disponibilidad, incluso la energía juvenil de Hyde, que él ha sacrificado para hacerse respetable. En una ocasión, Jekyll dice explícitamente que lo que le atrae turbadoramente de su mitad oscura, Hyde, es su repelente “amor a la vida”. Si Jekyll fuera un hombre auténticamente virtuoso y no un mojigato con ambiciones prometeicas, sabría que el verdadero amor a la vida es el fundamento de la moral y no del crimen. Sea como fuere, con todas sus componendas y contricciones, aún tiene Jekyll una indudable superioridad sobre Hyde: lo ve como un problema, como una tentación dañina, como un abismo. Jekyll es humano porque siente la llamada culpable de Hyde, pero éste ya no lo es porque carece de nostalgia y de un mínimo de aprobación por Jekyll. Somos mejores no en la medida en que evitamos totalmente lo peor, sino en cuanto aún sabemos que es peor. Cuando Jekyll tiene que decidir con cuál de sus personalidades quedarse para siempre, comprende que la aparente ventaja de Hyde es que nunca sentirá remordimientos por haber perdido su mitad más positiva, mientras que Jekyll jamás olvidará del todo la tentación que Hyde representa. Pero precisamente es este desasosiego, al que podemos llamar si se quiere conciencia, lo que le hace preferible a su obsceno rival.
Si algún prejuicio puede serle reprochado a Stevenson es uno de carácter negativo: su animosidad contra el pesimismo, en la advocación de enervante y cursi parálisis que era habitual en su época por reacción al musculoso entusiasmo imperial y al filisteísmo cientifista. Como era un poeta de la acción, a Stevenson le repelía el fatalismo exquisito; pero como poseía una mente sutil y nada obvia, tampoco estaba dispuesto a caer en el fácil tónico de la ilusión. Le hubiese gustado mostrar que se pude ser desengañado en el optimismo, aún mejor que en la complacencia pesimista que imperaba en la literatura seria de su tiempo. Y ello le llevó en ocasiones a coquetear con una cierta y ominosa fatalidad de lo óptimo, tan peligrosa a fin de cuentas como el culto a lo peor. Probablemente ha sido otro gran optimista paradójico, Gilbert K. Chesterton, en su estudio sobre RLS, quien mejor ha planteado la cuestión: “Lo opuesto a la herejía del pesimismo es la gemela herejía del optimismo. Stevenson no estaba atraído por un plácido y pacífico optimismo. Pero comenzó a verse atraído demasiado por una especie de insolente y opresivo optimismo. La reacción contra la idea de que lo bueno siempre fracasa es la idea de que lo bueno siempre sale victorioso. Y desde ahí es fácil resbalar hasta el peor espejismo: la de que lo victorioso es siempre bueno”.
Pero el interés de RLS por la ética, señalado como rasgo característico del escritor por lectores tan distinguidos como Jorge Luis Borges, no se percibe solamente a través de la trama de sus narraciones. De hecho, comenzó a escribir un tratado de ética en toda regla, del que se conserva un extenso fragmento, incluido en sus obras completas y que –si no me equivoco—nunca ha sido editado separadamente. El libro debía titularse Lay morals, y lo que conocemos de él son los cuatro primeros capítulos, 57 páginas del volumen 22 de las obras completas en la edición de 1898 (Charles Scribner’s Sons, Nueva York). Al parecer, fueron redactados en Edimburgo, durante la primavera de 1879, y RLS no los corrigió posteriormente, por lo que sería abusivo considerarlos como la opinión definitiva del autor sobre estas cuestiones. Sin embargo, tanto por su rareza bibliográfica como por lo significativo de las reflexiones expuestas (en la característica manera ensayística de RLS, a la par transparente y sofisticada), ese fragmento teórico merece cierto examen.
El propio título indica que se trata del proyecto de una moral laica o de lego, lo cual no obsta para que se encuentre asentada en enseñanzas religiosas que RLS, piadoso sin beatería (recordemos sus hermosas Oraciones de Vailima), da por supuestas y aceptadas. En este sentido, la obra emana de una típica actitud protestante y subraya el primado de la conciencia individual por encima de cualquier sumisión acrítica a ningún magisterio eclesial. Pero dentro de ese marco general se dan una serie de rasgos que subrayan el laicismo original de la concepción planteada. Para empezar, afirma que entiende la educación moral no como la enumeración de un código formado por reglas, sino más bien como la propuesta de un espíritu regulador: “Lo que debe enseñarse es una actitud mental”. Nada tiene que ver la moralidad con el respeto a leyes socialmente vigentes, contra las cuales bien pudiera irse en ocasiones por razones superiores: “Hay mucho de incómodo, pero nada de vergonzoso, en ser condenado por la ley”. Los mismísimos diez mandamientos tienen que ser constantemente redefinidos por cada cual si no se los quiere acatar de forma superficial y traicionera: “¿No matarás? La verdadera intención y propósito de esta prohibición a veces sólo puede cumplirse matando”.
Y es que los asuntos morales no pueden sacarse de la esfera personal sin desvirtuarse ni soportan la codificación en secos lemas que anulen toda perplejidad con sus tajantes preceptos.
“Porque la moral es un asunto personal; en la guerra de lo correcto [righteousness], cada hombre lucha con su propia mano; los 600 preceptos de la Mishna no pueden sacudir mi juicio privado; mi magistratura de mí mismo es una carga indeclinable, y mis decisiones resultan absolutas para cada momento y situación. El moralista no es un juez de apelación sino un abogado que argumenta ante mi tribunal”. El motivo es precisamente lo cambiante de las situaciones ajustadas al cuerpo de cada cual, pero que rebasan por todas las costuras la generalidad de la máxima: “Ningún precepto definido puede ser más que una ilustración, aunque su verdad sea tan resplandeciente como el sol y aunque lo anuncie desde el cielo la mismísima voz de Dios. Y la vida es tan intrincada y cambiante que quizá ni siquiera veinte veces, ni tan sólo dos en todos los tiempos, encuentra el dócil concurso de circunstancias en el que pueda aplicarse”. ¿Se comprende ahora por qué la objetividad de la cualidad moral del universo activo no disminuye en los relatos de Stevenson la complejidad de las opciones y la ambigüedad de la lección que de ellos se desprende?.
La actitud moral, dice Stevenson, consiste en estar listos (readiness): una disposición amplia y sin ulteriores cualificaciones limitativas. “¿Listos para qué? Para pasar sobre y mirar más allá de los objetos de deseo y de miedo, en busca de algo más”. Listos y despiertos, vivos en la propia conciencia: así nos quiere la verdadera moral, y tal es el estimulante propósito de toda educación ética digna de ese nombre. La cual, por cierto, no nos viene primordialmente de los doctores y sus palabras, “sino de la afilada férula de la calamidad, bajo la cual somos todos alumnos de Dios hasta que morimos”. Así coinciden finalmente el narrador y el moralista, en la maravillosa intrincación de cada caso humano y en el vertiginoso y sugestivo caracolear de la acción en la que debe definirse: “La práctica de un asunto más intrincado y desesperado que la más sólida de las teorizaciones; la vida es una asunto de caballería andante, en la que sólo el rápido juicio y la pronta acción son posibles y debidas”.
Aún podríamos señalar otros aspectos tratados más o menos al desgaire en el fragmento moral de RLS: su proclama de que todo trabajo mal hecho es un robo a la humanidad, su defensa del ser frente al tener o una curiosamente actual crítica del consumismo, que, al dar placeres y lujos a quien de veras no los quiere, estropea la posibilidad de que se produzcan y repartan convenientemente los en realidad deseados (“Quien objeta contra los lujos es un estúpido; pero también es un estúpido el que no protesta contra el desperdicio de lujos en quien no los desea ni puede disfrutarlos”). Sin embargo, no trato de convertir al Stevenson narrador en un imposible Stevenson profesor. El tono neutral y distanciado del tratadista con pretensiones científicas no puede ser nunca el de alguien que eleva esta protesta en Virginibus puerisque: “La ciencia escribe acerca del mundo como si lo hiciera con los fríos dedos de una estrella de mar. Todo es verdad; pero ¿qué es esa fría verdad comparada con la palpitante realidad del mundo, en el que los corazones laten más fuerte en abril, y la muerte nos hiere, y los montes se bambolean con el terremoto, y hay un hechizo en todas las cosas que vemos, y un temblor para el oído en los ruidos todos, y la misma leyenda ha hecho su habitación entre los hombres?”. No, mejor será no pedirle a Stevenson sutilezas escolásticas ni un suplemento a la Crítica de la razón práctica. Hay en él demasiado romanticismo y sobrada vocación estética como para satisfacer tan importuna demanda. Por muy sugestivo que sea el esbozo inacabado de teoría moral que hemos comentado, el verdadero debate ético de RLS hay que buscarlo en sus relatos. Quizá ése sea el modo más adecuado de reflexionar sobre cuestiones morales o, yendo más lejos, el verdadero modo humano de reflexionar. Gregory Bateson cuenta la anécdota en su libro póstumo: cierto día, un tipo pregunta a su aterradoramente eficiente computadora: “¿Serás alguna vez capaz de pensar como un verdadero ser humano?”; después de oírse muchos crujidos y rechinamientos, salió de la computadora una tira de papel que decía: “Esto me recuerda una historia...”.







Si, con el estadio del espejo, Lacan había subrayado la identificación imaginaria, a partir de la década del '50 empieza a examinar el registro simbólico. El niño, capturado por una identificación imaginaria, asumirá también como factores identificatorios los significantes pronunciados por sus padres.













